Ramonita la de las Moneditas

Escrito Por Wanda Botello en el año 2007 


De nuevo en el arpa como diría uno por ahí, me encuentro en el botalón musical a propósito de mis vacaciones laborales, esta vez con el relato de un personaje que fue inspiración para el guerrero del folclor en una de sus innumerables composiciones, y es una pequeña semblanza del personaje en cuestión, el cual no pude encontrar en Elorza en un viaje que hice recientemente aprovechando las referidas vacaciones. Es en la población a orillas del río Arauca, Elorza, donde se encuentra Ramona Estefanía Rojas Moreno de 72 años de edad, un personaje muy querido en el poblado, con una personalidad de estampa recia llanera y con poca confianza para aquellos extraños que se le acercan gracias a la canción “Ramonita”, para conocerla e intercambiar palabras con ella.
Ramonita la de las moneditas, tiene su humilde casita rural en la calle Juan Vicente Torrealba y el patio de la casa es nada más que el gran río Arauca; muy tempranito en la mañana camina el pueblo para apostarse en la avenida Bolívar, específicamente en el comercio de los chinos, para comenzar la brega de pedir los “reales”. Sin rodeos y sin menester de cruzar muchas palabras, pide las moneditas, en el caso de que le den poco dice muy sonriente “no seas pichirre” “dame más” “eso no alcanza para nada”, comenta que lo hace porque “está pelando” y vuelve a pedirte las monedas, y así se la pasa todo el día hasta cuando baja el sol que regresa a su casa, subiendo por la avenida Bolívar, cruzando a la izquierda por la calle Reina Lucero si mal no recuerdo.
En referencia a un comentario que leí, le preguntaron que desde cuándo no ve a Jorge Guerrero, y muy espontánea dice “no conozco a ese señor, ¿Quien es ese?” y más adelante dice “yo estoy brava con él”. Así pues que Ramonita muy querida y a su vez divertida, como dice parte de la canción “con su mirada perdida y su risa angelical entre tanto sencillito que cargas en tu morral”, todo un personaje de “lo más criollito del mapa” Elorza.
prepare su bolsillo
con ese sencillito
que no puede faltar
para poder saciar
la necesidad
de este personaje
tan especial

Para finalizar dice otro verso de la canción “el pueblo habrá de nombrarte y recordarte con sentimiento de amor / cuando el viento del Arauca / les traiga mi entonación”, y de verdad que el que llega a Elorza comienza a buscarla y nombrarla. Hasta la próxima
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